El grafeno, uno de los materiales más prometedores del siglo XXI, continúa demostrando su potencial en el desarrollo de tecnologías energéticas más eficientes. Investigaciones realizadas por la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH), en colaboración con centros como CIMAV, aportan nueva evidencia sobre su posible aplicación en baterías, supercapacitores y dispositivos electrónicos avanzados.